Hacks (del inglés 'hack', cortar): en la jerga de internet, una solución inteligente a un problema interesante.

domingo, agosto 07, 2005

Trabajar en grupos

Seguramente han estudiado en grupos durante toda su vida y las claves para que funcione son completamente claras para todos, ¿o no? ¡Simple sentido común! Pero la verdad es que, aunque creamos saber cómo se trabaja en equipo, muchas veces no lo hacemos ni siquiera con coherencia. Este artículo traducido del libro The Craft of Research nos presenta algunas estrategias que nos pueden ayudar a recordar o a aprender cómo realmente debe enfrentarse este tipo de trabajo.

Si lo desean pueden bajar el archivo PDF aquí: Escribir en grupos [dos páginas].

Escribir en grupos[1]

(…) Un grupo es mejor [que una única persona trabajando sola] al anticipar lo que nuestros futuros lectores esperarán de nuestro escrito y al predecir sus respuestas a lo que hemos hecho. Un grupo también puede ser más crítico con su trabajo colectivo que lo que un individuo solo lo es con el propio. Además, un grupo puede obtener un volumen mucho más grande de información que alguien que trabaja de forma individual (…).

Tres claves para trabajar en grupos

<>Hablen mucho. Creen condiciones que les permitan hablar mucho. Concreten reuniones regulares, intercambien direcciones de correo electrónico y números telefónicos: hagan lo que puedan para asegurarse de hablar con regularidad. (…) Entre más se mantengan comunicados mejor escribirán juntos. Necesitarán hablar menos si ya han trabajado juntos y pueden anticipar cómo piensan los otros miembros. (…)

Acuerden no estar de acuerdo. No esperen estar 100% de acuerdo en todos los temas. Seguramente diferirán sobre cuestiones específicas, a veces fuertemente. Para resolver esas diferencias lo mejor que puede hacer el grupo es que cada uno sea explícito acerca de lo que cree y por qué. Por otro lado, nada impide más el progreso del trabajo que alguien que insiste en su formulación o en incluir sus datos. Si la primera regla al escribir en grupos es hablar mucho, la segunda es mantener los desacuerdos en perspectiva. Cuando disientan sobre cuestiones que sólo tengan un pequeño impacto sobre la totalidad del trabajo, olvídenlas.

<>Organizar y planear. El grupo debería seleccionar un moderador, facilitador, coordinador, organizador; existen diferentes nombres para esta tarea y puede ser rotativa o ser asignada permanentemente. Esa persona mantendrá el cronograma en curso, revisará los progresos, moderará las discusiones y, cuando el grupo parezca estar estancado, decidirá qué camino se habrá de tomar. (…) Si el proyecto necesita muchos datos, alguien debería mantener un cronograma para obtenerlos y una lista de las fuentes consultadas y de las que aún faltan por consultar, anotando qué tan útiles éstas han sido o podrían llegar a ser. Todos podrían estar al día si colocan en una página web sus diseños preliminares, notas sobre las fuentes y demás comentarios, para que todos puedan acceder a ellos en cualquier momento.

Tres estrategias para trabajar en grupos <>

Los grupos pueden organizar su trabajo de tres formas, cada una de las cuales tiene beneficios y riesgos. La mayoría de los grupos combinan estas estrategas.
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Dividir y delegar.
Esta estratega funciona mejor cuando las actividades son divididas para darle el mejor uso a las habilidades particulares de cada miembro. Por ejemplo, un grupo que trabaja en una encuesta podría decidir que dos personas son buenas para recoger datos, otras dos para analizarlos y elaborar gráficas, dos más para escribir el borrador y que todos harían turnos al revisar (…). Esta estratega depende por sobremanera de que cada participante termine sus tareas a tiempo. Si uno falla, todos fallan.

Una estrategia que puede ser riesgosa es asignar toda una sección de un documento a diferentes miembros del equipo para que cada uno investigue, organice, escriba un borrador y revise por separado. Esto sólo funciona cuando las partes del informe son independientes. Pero aun así, alguien tendrá que unir todas las partes, y esto puede ser muy difícil si los miembros del grupo no se han consultado entre sí en el camino. Y si alguno no entrega su parte a tiempo, todos fallarán.

Escribir lado a lado. Algunos grupos comparten todo el trabajo durante todo el camino. Esto funciona bien con grupos pequeños, estrechamente ligados, trabajando en un proyecto claramente definido y con tiempo suficiente. La desventaja es que algunas personas se sienten incómodas por tener que compartir borradores sin revisar. Para seguir esta estrategia, los miembros del grupo deben ser tolerantes con los demás. Lo que ocurre con demasiada frecuencia es que la persona más confiada del grupo ignorará los sentimientos de los otros, dominará el proceso y lo bloqueará.

Hacer turnos. Una vez que todos los datos han sido juntados y que el borrador ha sido aceptado por todos, algunos grupos escriben el borrador y lo revisan por turnos, de modo que el texto evoluciona poco a poco hacia la versión final. Esta estrategia funciona cuando las diferencias entre los miembros se complementan en vez de ir en contradicción. Por ejemplo, en un grupo que trabaja sobre los relatos de la conquista americana, una persona podría estar interesada en el choque de culturas, otra en las consecuencias políticas y una tercera en el papel de la narrativa en la cultura popular. Luego de compartir lo que han encontrado, los miembros del grupo trabajan por turnos en la versión del borrador general. El primer escritor elabora un primer borrador con la suficiente estructura como para que los otros vean la forma del argumento. Después, cada miembro por turnos trabaja en ese borrador, añadiendo las ideas que le parezcan importantes. El grupo debe ponerse de acuerdo en que la persona que trabaja en el borrador en ese momento es su “dueño” mientras lo tenga y que puede cambiar todo lo que desee, siempre y cuando estos cambios reflejen la comprensión grupal del punto principal sobre el cual descansa la totalidad del proyecto.

Esta aproximación al trabajo corre dos riesgos. Primero, que el producto final siga un camino en zigzag del interés de uno de los integrantes al de otro. Por lo tanto, un grupo que trabaja por turnos debe estar de acuerdo en el objetivo final y en la forma de la totalidad, y cada miembro debe respetar y aceptar las perspectivas de los otros. Segundo, el grupo puede olvidar a quién le tocó revisar cada una de las versiones del borrador. Para evitar esta confusión, distribuyan las versiones de manera tal que sólo una persona trabaje a la vez en cualquiera de sus partes en un momento determinado y que sea claro a quién le corresponde trabajar luego.

Algunos grupos usan diferentes estrategias en distintas etapas. Por ejemplo, en la planificación inicial, podrían trabajar lado a lado hasta que se consiga una comprensión general del problema; luego, para la recolección de datos, podrían dividir el trabajo y, finalmente, hacer turnos para la revisión. (…).

Cualquiera que sea la estrategia que se escoja, el riesgo más grande es la falta de coordinación, así que sean claros en quién tiene que hacer una tarea determinada y cuando. Luego, pónganlo por escrito y denle una copia a cada uno de los miembros del grupo. El trabajo en grupo es una tarea difícil, y a veces es dura para nuestro ego, pero también puede resultar gratificante.


[1] W. Booth, G. Colomb y J. Williams, The Craft of Research. 2a ed. Chicago: The University of Chicago Press, 2003, pp. 26-30. (Traducido por David Acosta, 2004).

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Muy bueno el artículo! Lo he utilizado en un trabajo colaborativo con colegas para crea un trabajo práctico final.Hemos trabajado siguiendo los consejos de este artículo y nos va fenómeno!Gracias

6:52 PM

 
Blogger La maestra Carmen said...

Muy bien, los trabajos en grupo como dice son algo muy complejo, sobre todo cuando alguno de los miembros está desmotivado y no colabora. Los centros escolares son un claro ejemplo de lo que digo

4:20 AM

 

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