La portada y bibliografía perfectas
¿Cuál es la manera correcta de presentar una portada y una bibliografía?
Seguramente existen decenas de formas para presentar una portada o una bibliografía, así que ¿cuál escoger?, ¿cuál es la correcta? Simple: las que ofrecen toda la información necesaria.
Estos dos elementos en un trabajo escrito sirven para lo mismo: presentan información; la portada presenta nuestro escrito a nuestro lector y la bibliografía/fuentes presenta la información a partir de la cual lo hemos construido.
Ahora, en muchas ocasiones nuestro único lector será nuestro profesor, así que, ¿para qué dar toda la información si él ya nos conoce y seguramente él fue quien nos pidió hacer un trabajo sobre ese tema? Pues porque debemos recordar que él tendrá que leer docenas de trabajos de otras personas, tal vez de otras materias, posiblemente de otras facultades y hasta de otras universidades. Sin los datos completos nos podríamos quedar sin nota. Ahora, lo anterior asumiendo que nuestro lector únicamente sea el docente, pero también puede haber otros: los decanos, otros docentes, nuestros compañeros, etc.
Para decirlo en una frase, un trabajo sin portada es simplemente un escrito sin autor.
Entonces, ¿cuál supuestamente es toda la información que debe aparecer en la portada? Ésta, generalmente, es la siguiente: título, autores (y códigos), tipo de escrito, nombre del docente, nombre de la universidad, facultad, ciudad y fecha. Se pueden agregar otras, como el nombre de la materia, el área o la profesión del docente, pero estos elementos no son tan necesarios. La distribución de la información en la portada es lo de menos, pero generalmente se presenta distribuida comenzando con el título y terminando con la fecha. El ejemplo, como siempre, se puede descargar en archivo pdf [una página].
En el caso de la bibliografía/fuentes la presentación es más delicada ya que cada tipo de fuente se debe presentar de manera diferente (como seguramente ya sabrán luego de nuestra clase). Aquí presentar toda la información es crucial: sin ella el lector que quiera buscar alguna de nuestras fuentes puede que no lo logre. Por ejemplo, si le damos sólo el nombre de un artículo pero no la revista que lo publicó es mucho más difícil que éste lo consiga; o si presentamos los datos completos de una página web pero no la fecha en la que la vimos, puede que nuestro lector, al ver la página, descubra que el contenido ha cambiado (cosa que suele suceder con mucha frecuencia) y pensará que nos inventamos la referencia.
En el ejemplo de una bibliografía presento las referencias más usuales que se suelen utilizar en un trabajo escrito: libros, revistas, internet, entrevistas, enciclopedias, etc. [una página].





0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home